Cómo empezó
La idea era sencilla: que un niño pudiera encontrar un dibujo bonito, abrirlo y empezar sin registros ni menús complicados. Una de nuestras primeras pruebas sinceras la hizo una niña de nuestra familia. Probó el editor online, pasó allí mucho más tiempo del esperado y volvió al día siguiente. Entonces supimos que valía la pena continuar.

